Asesinato de Alan cometido por German Bentos, un policía federal

Los testigos  hablaron y ahora tienen temor por las amenazas

Se estarían amenazando a testigos,... serían policías

Hoy en el programa  "Las " Campanas" que conduce Osvaldo Chamorro en FM Aries 89.5,  se  trato el tema de  el asesinato de Alan.. Allí el periodista recibió un mensaje de  una de las testigos  denunciando tener miedo  porque son policías y se manejan con amenazas, cabe destacar que la joven hablo en plural lo que indicaría que habría algunas personas que al decir de la testigo son policías y que estarían amenazando a testigos del asesinato por parte del policía German Bento.

  Audios del programa                       Audio  de  Alberto Moya Con Osvaldo chamorro


 

HABLAN LOS TESTIGOS DEL GATILLO FACIL CONTRA ALAN

 

Fuentes de este CIB informaron que el Ministerio de Seguridad le negó abogado al Policía Federal. El caso tiene repercusión en varios medios. En la tarde, Mauro Szeta lo publicó en twitterClarín lo imprimirá mañana con base en un cable de Telam. Las primeras versiones difieren con lo que averiguó este CIB por varios de los veinte testigos.

El policía detenido por «homicidio».

Testigos hablan con el CIB

Micaela, amiga.

«¡Le pegaron un tiro en la espalda! ¡No en la nuca!«, manifestó, indignada Agustina Magalí.

«El policía que lo mató es de la 111 y 2«, agregó Florencia Ptl.

«Alan vivía en 110 A entre 4 y 5«, precisó Nahir C.

Estefanía Jazmín le escribió a este medio: «Un tiro en la columna le dieron; no en la cabeza. Ojalá se haga justicia y el hijo de remil puta que le arrebató la vida que no salga nunca más y que le pase de lo peor por hijo de remil puta; arruinó a toda una familia el gil ése«.

«El estaba yendo a su casa cuando vino otro pendejo y arrojó la botella sobre el auto que ahí dio marcha atrás. Uno de mis amigos dijo ése es el policía de la esquina de mi casa; empezaron todos a correr menos él porque estaba en su bicicleta. Cuando el policía sacó el arma, tiró cuatro tiros, contados, y uno le dio. El dice ‘esperen’. Cuando lo miramos, empezó a sangrar; se cayó de su bici. Lo estábamos ayudando para que no se ahogue con su sangre… Cuando le estoy por tomar el pulso, me miró y su mano empezó a temblar; me miraba, movía su boca como para hablarme. Estaba vivo; llegó la ambulancia y no querían levantarlo. Nosotros lo levantamos con vida; lo llevamos hasta donde estaba la ambulancia. El médico lo tocó y dijo está muerto, cuando no era así; estaba vivo porque seguía teniendo pulso y movía sus ojitos. Lo dejaron morir como un perro».

Estefanía Jazmín, testigo.

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